“Incorporación de las nuevas tecnologías al ámbito de los servicios públicos”
El gobierno electrónico (en inglés e-jovenmente) consiste en el uso de las tics y el conocimiento en los procesos internos de gobierno y en la entrega de los productos y servicios del estado tanto a los ciudadanos como a la industria. Muchas de las tecnologías involucradas y sus implementaciones son las mismas o similares a aquéllas correspondientes a sector privado del comercio electrónico (o e-business), mientras que otras son específicas o únicas en relación a las necesidades del gobierno.
Se basa principalmente en la implantación de herramientas como portales, ERPs, que en caso de los gobiernos se conocen como GRPs, CRMs, como redes sociales o comunidades virtuales y muchas otras, buscando una mejora en la eficiencia y eficacia de los procesos internos y de vinculación con la sociedad.
El gobierno electrónico describe el uso de tecnologías para facilitar la operación de gobiernoy la distribución de la información y los servicios del mismo. Lidia con aplicaciones pertenecientes y no pertenecientes a internet para servir de ayuda a los gobiernos. Este servicio a los ciudadanos se realiza con el uso a gran escala de tecnologías como: teléfono, fax, sistemas de vigilancia, identificación por sistemas de radiofrecuencia e incluso la televisión y la radio.
A finales de 1999 la Comisión Europea comienza la iniciativa e- Europea para aportar a los ciudadanos los beneficios de la Sociedad de la Información. Dentro de este contexto en España se ha puesto en marcha el plan Info XXI, cuyo principal objetivo es el desarrollo de una red de Ciudades Digitales por todo el territorio español.
e-Gobierno: Ventajas, importancia, necesidad
En la última semana de octubre, la firma consultora ForeSee Results] dio a conocer su tercer reporte trimestral sobre satisfacción de usuarios de portales en internet de oficinas gubernamentales de Estados Unidos (E-Government Satisfaction Index)
Aunque positivos (considerando una caída en la satisfacción que había durado dos trimestres), los resultados dados a conocer por Larry Fred, CEO de la consultora, no se acercan a los del año pasado cuando se obtuvieron –después de seis años en los que se ha realizado la investigación- niveles de satisfacción iguales y superiores a los de portales de empresas privadas como Amazon, Avon y compañías similares
La referencia, lejos de parecernos enfadosa o “malinchista”, debe servir como punto de referencia de lo que puede hacerse en una gestión pública: que los portales electrónicos sean una eficiente y efectiva extensión del gobierno tradicional, incorporando –entre otros aspectos- una visión de satisfacción del usuario. Entramos, pues, a la arena del gobierno electrónico o e-Gobierno.
e-Gobierno (la “e” se refiere a “electrónico” definido así desde, al menos, el World Public Sector Report 2003 de Naciones Unidas) es mucho más que una página llena de color y animaciones. Abarca, de acuerdo con la citada fuente, dos aspectos:
La capacidad o aptitud del gobierno para utilizar las tecnologías de la Información (TI) para contener servicios públicos y desplegar información de alta calidad (conocimiento explícito) al público;
La voluntad, de parte del gobierno, para proveer información de alta calidad (conocimiento explícito) y herramientas de comunicación efectivas para el propósito específico de darle el
poder a la gente para participar en consultas y en la toma de decisiones, dentro de sus capacidades: e-participation, como se le conoce.
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